Ya instalaron relojes faciales en 20 escuelas

Para el control del ausentismo laboral, el Consejo General de Educación (CGE) comenzó en los últimos días la instalación de los relojes biométricos en aquellos establecimientos educativos donde fue solicitado por los directores, o a instancias de invitaciones o consultas formuladas a los equipos directivos, por parte de autoridades departamentales. Hasta esta semana, la colocación de estos aparatos alcanzó una veintena de edificios escolares, de acuerdo a lo informado por el titular del organismo, José Luis Panozzo. La medida, que es rechazada por los sindicatos, fue anunciada meses atrás. El gobierno quiere llegar a tener 200 dispositivos en funcionamiento antes de fin de año.


La instalación de relojes faciales se produce en el marco del proceso de modernización y digitalización iniciado por el CGE a partir de la implementación del Sistema de Administración de Gestión Educativa (SAGE). Mediante una aplicación para teléfonos celulares, los docentes ya pueden consultar sus datos personales, recibo de haberes, historial laboral o el estado de trámites iniciados. Esa APP permitirá también ser utilizada para la comunicación escolar con los padres. Para todo este esquema operativo, se requiere una conectividad a Internet que todavía está pendiente en gran parte del territorio entrerriano, según publicó Uno.

“Estamos en el proceso que habíamos señalado, para la instalación, período de prueba y adaptación. Y se está haciendo en los 17 departamentos de la provincia. Vale decir que ya hay muchas escuelas que lo pidieron por nota formal, y ahí es donde vamos a llegar primero, acompañando con asesoramiento, más allá que es muy sencillo la instrumentación”, explicó Panozzo.

Uno de los primeros establecimientos educativos de la provincia que cuenta con el aparato de control es la escuela Nº 5 Manuel Belgrano de Paraná. El dispositivo fue instalado el jueves, en la oficina de la Vicedirección. La directora Viviana Pross indicó que recibieron un instructivo para su puesta en marcha y estimó que la implementación podría demandar alrededor de un mes.

“A nosotros nos consultó el director departamental Roque Caviglia, y creemos que no podemos estar a destiempo de la nueva realidad tecnológica”, indicó la directiva. De todo modos, explicó que la escuela actualmente posee servicio de Internet abonado por la asociación cooperadora, es decir, por los padres.

Al momento de instalarse el reloj biométrico, Pross transmitió a los responsables esa situación sobre el servicio, y anticipó que iba a elevar una nota al CGE, para que el organismo educativo se haga cargo de la factura. “Nos dijeron que no era necesario, porque a partir del próximo mes, el servicio estará a cargo del CGE”, contó que recibió como respuesta.

Junto con el reloj, se coloca un router que está conectado a la red de energía eléctrica del establecimiento. Además de remitir información on line al instante al CGE sobre horarios de llegada, el dispositivo permite consultar y obtener un resumen de días y horarios de cada uno de los trabajadores.

En esa institución de nivel primario ubicada en el centro de la capital provincial, en calles Enrique Carbó y 9 de Julio, hay alrededor de 60 trabajadores, entre cuerpo docente, directivos y personal de maestranza.

Allí, transitoriamente, está funcionando en horario nocturno, la escuela Nº 14 Williams Morris de nivel primario para jóvenes y adultos, que ocupa un espacio tras los problemas edilicios registrados hace más de un año en la sede de la escuela Nº 3 Bernardino Rivadavia.

“El sistema se está poniendo en marcha, sin ningún tipo de inconvenientes. La polémica por la medida tuvo que ver más con una cuestión gremial y mediática, pero ya se implementa en distintos ámbitos del Estado, en todos sus niveles, y en el sector privado. Incluso el propio gremio (Agmer) lo utiliza para su personal”, recordó Panozzo.

Según sostuvo el funcionario, la idea es llegar antes de fin de año, a unos 200 establecimientos educativos. Y para el inicio del ciclo lectivo, serán otras 300, entre abril y mayo.

Ante la consulta acerca de cuántos relojes biométricos necesitará el Estado provincial para cubrir todas las escuelas, el titular del CGE aclaró: “Una cosa es hablar de cantidad de escuelas, y otra, de edificios. Uno puede instalar en un edificio donde funcionan tres o cuatro escuelas: por ejemplo, a la mañana una primaria, a la tarde secundaria, y a la noche una para adultos, y un centro de formación. Nosotros entendemos que necesitamos alrededor de 600 relojes para cubrir las escuelas de mayor volumen, pero en el futuro queremos avanzar en la ruralidad, donde a veces hay un docente por escuela. Ahí también queremos tenerlo, pero seguramente serán las últimas, y también dependerá de la conectividad”.

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